NOTICIAS
NOTICIAS
Villa Constitución
Los costos ponen en riesgo la actividad pesquera
El presidente de la Cooperativa de los Trabajadores del Río advirtió que la producción cayó más del 70% y que muchos pescadores venden sus herramientas para dedicarse a otros oficios.

José “Chemo” Ramírez, presidente de la Cooperativa de los Trabajadores del Río, describió un panorama desolador para el sector pesquero local resaltando que “lleva casi tres años en caída libre”, producto de la combinación de una bajante extraordinaria del río Paraná y el contexto económico nacional que puso a los trabajadores en una situación de vulnerabilidad extrema, donde la producción diaria cayó más del 70 por ciento en el último período.
“Hoy un trabajador de río sale a pescar solamente por traer la comida; y a veces la pone arriba de la mesa, no todos los días. Si esto sigue un año más, no sé si el pescador va a aguantar porque es muy difícil comprar nafta y mercadería que está carísima. Hace cuatro años extraíamos entre 80 y 100 kilos de pescado; hoy estamos trabajando con 15 o 20 kilos, lo que hace que apenas se pueda pagar el combustible”, detalló Ramírez sobre la inviabilidad de la tarea.
Ante esta realidad, confirmó que muchos socios han decidido vender sus herramientas, motores y canoas para volcarse a otros rubros como la albañilería o el mantenimiento de espacios verdes. “Hace un año que muchos pescadores se están dedicando a otra cosa porque no les conviene. Lo sentimos mucho porque son compañeros que se van”, lamentó, al tiempo que criticó la falta de proyectos legislativos: “Mientras los concejales se pelean por ego, no hacen ningún proyecto para el trabajador de río ni para la gente común”.
Pese al escenario adverso, Ramírez destacó el acompañamiento del intendente Jorge Berti y elogió la gestión de Hernán Salemi al frente del Ente Portuario por la reactivación de la zona costera. No obstante, sus mayores críticas se dirigieron a la política nacional criticando que se prioricen sectores empresariales por sobre el bolsillo del trabajador.
Con la mirada puesta en el corto plazo, los pescadores locales cifran sus expectativas en la llegada de la Semana Santa para lograr un alivio financiero que les permita sostener la actividad. “Ojalá que Dios quiera que les vaya bien a los compañeros, que puedan vender su pescado y tengan esos dos días que para ellos son como un salario”, finalizó.