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Villa Constitución
El impacto de la presión arterial en el deterioro cognitivo precoz
El cardiólogo Diego Cesario explicó que el cerebro es el órgano afectado con mayor frecuencia por esta patología y anunció una charla abierta en el Centro de Jubilados de calle Jujuy.

El médico cardiólogo Diego Cesario brindó detalles sobre las consecuencias de la hipertensión arterial, señalándola como el factor de riesgo más prevalente en la sociedad a partir de los 18 años. El especialista remarcó que el cerebro es el órgano que sufre daños con mayor precocidad, manifestando alteraciones cognitivas incluso entre los 40 y 50 años. Ante esta problemática, el profesional convocó a la comunidad a una jornada de concientización y prevención que se llevará a cabo el próximo 24 de abril en las instalaciones del Centro de Jubilados y Pensionados Nacionales “22 de Abril”.
La hipertensión no solo afecta al sistema circulatorio como un sistema hidráulico, sino que impacta directamente en órganos vitales. “Es, junto a la diabetes, la causa número uno de ceguera adquirida en el mundo y de insuficiencia renal. El cerebro es el órgano que más se afecta precozmente por la hipertensión arterial en cuanto a frecuencia”, advirtió Cesario. En ese marco explicó que estas alteraciones pueden derivar en demencia vascular o mixta, afectando procesos de pensamiento y memoria que a menudo se confunden con distracciones menores.
El diagnóstico temprano resulta fundamental para evitar la desconexión total de la realidad en edades avanzadas. “Los problemas de memoria o las quejas cognitivas son el inicio de la enfermedad y hoy la podemos detectar de manera temprana. Hay un test del reloj que en cardiología tiene mucha importancia porque permite detectar alteraciones precoces vinculadas a este deterioro”, señaló el cardiólogo. Asimismo, destacó que existen ejercicios de rehabilitación y procesos neuronales que pueden realizarse para postergar o prevenir el avance hacia cuadros de demencia severos.
La construcción de la enfermedad depende tanto de la genética como de las decisiones diarias relacionadas con la alimentación, el ejercicio y el manejo del estrés. “Es prudente a partir de los 18 años controlarse una vez por año la presión arterial. Llegamos muy bien de cuerpo, nos cuidamos con el gimnasio, pero llegamos demenciados a los 75 u 80 años; eso es una pena porque tiene posibilidades de ser prevenido”, enfatizó el profesional.
Para profundizar en estas herramientas de cuidado, el doctor Cesario encabezará una charla abierta el viernes 24 de abril en la sede de calle Jujuy 54. Los interesados en participar deberán inscribirse previamente en el Centro de Jubilados o a través de las redes sociales del médico. “Vamos a hablar sobre el abordaje y la prevención de la hipertensión y cómo se construye la enfermedad”, anticipó.