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Villa Constitución
En Banca Ciudadana presentaron un proyecto para regular los espacios culturales comunitarios
Desde Mundo Transversal se expuso ante los ediles la necesidad de crear un marco normativo que reconozca la labor social de estos centros y los diferencie de los rubros comerciales.

La referente del espacio Mundo Transversal, Julia Contreras, dialogó con nuestro medio sobre el uso de la Banca Ciudadana en el Honorable Concejo Municipal para presentar un proyecto de ordenanza que busca crear el Régimen de Espacios Culturales Comunitarios (ECC). La iniciativa tiene como fin reconocer, regular y promover estas actividades en nuestra ciudad, ante la inexistencia de una figura normativa que contemple su particularidad organizativa, social y económica. Este mecanismo de participación permite que los vecinos expongan sobre temas de interés general, y en esta ocasión se utilizó para intentar subsanar el vacío legal que obliga a estos espacios a habilitarse bajo categorías de bares o salones de eventos.
“La intención fue poder contar lo que venimos transitando y todo lo que venimos laburando también desde Mundo Transversal. Presentamos un proyecto de ordenanza de régimen de espacios culturales comunitarios, y deriva por la inexistencia de una figura normativa específica que pueda contemplar la particularidad que tienen organizativa, social y económicamente los centros culturales que tienen su propia forma de autorregularse. Teniendo en cuenta que nos hemos encontrado con varios momentos yendo a la Municipalidad para poder tener las habilitaciones y nos encontramos con ese vacío legal”, detalló Contreras.
El proyecto define a los ECC como ámbitos gestionados por asociaciones civiles sin fines de lucro, fundaciones o cooperativas. La normativa aclara que lo comunitario se basa en prácticas de cooperación y cuidado mutuo, en tensión con lógicas exclusivamente mercantiles. “Nos pasa que encuadramos en varias y no encuadramos en ninguna a la vez. Es algo medio raro y dijimos esto hay que ordenarlo. Básicamente porque uno también quiere funcionar tranquilo, quiere estar bien, tener ese respaldo jurídico y administrativo. Un poco la idea fue que también conozcan lo que significan los centros culturales comunitarios. No es cultura general, tienen sus particularidades”, argumentó la referente.
En cuanto a las actividades, la ordenanza permitiría el desarrollo de talleres, presentaciones artísticas, ferias y servicios gastronómicos siempre que sean accesorios a la actividad principal. “Creo que es organizar y ponerle claridad y también algo de no solo reconocer esa especificidad que tienen los espacios culturales, sino también diferenciarlos claramente de actividades comerciales tradicionales porque no somos un bar, restaurant, tampoco somos cantina bailable. En realidad, somos un poco de todo eso y más, con la particularidad que nosotros, por ejemplo, adentro del espacio también tenemos una cooperativa de trabajo que es accesoria”, explicó Contreras.
El articulado presentado también establece requisitos de seguridad como planes de evacuación, seguros de responsabilidad civil e instalaciones eléctricas certificadas. Además, especifica que los ECC podrían funcionar en zonas residenciales siempre que cumplan con la normativa de convivencia sonora, quedando excluidos de este régimen los establecimientos con fines de lucro individual o bailables permanentes.